La ciudad inteligente y otras promesas que no cumplimos
Estos días Madrid celebra la ciudad del futuro en ferias como REBUILD. Sensores, industrialización, dashboards. Todo parece encajar. Hasta que aparece la pregunta incómoda: ¿Qué ciudad crean realmente esos sistemas cuando salen del simulador y llegan a la realidad: al suelo, a las normas y al precio de la vivienda? Cuando densificamos sin pensar, los datos sirven al inversor. Cuando pensamos sin datos, la ciudad se rompe sola. Hay una tercera opción. Casi nadie la elige.